Contencioso civil y tributario.
El despacho lleva los litigios civiles y tributarios cross-border para clientes privados y empresas, con estrategia y supervisión a cargo de los socios del despacho y representación procesal a cargo de letrados habilitados localmente en la jurisdicción afectada. El modelo es el de una representación integrada a través de las fronteras, más que el de simples remisiones entre despachos independientes.
El despacho declina los encargos confinados a un único foro doméstico sin dimensión cross-border, salvo cuando el cliente es una relación existente del despacho en conexión con un trabajo más amplio. La componente cross-border es lo que distingue la aportación del despacho de la de un letrado local competente.
Seis ejes recurrentes.
Litigios comerciales y contractuales
Litigios derivados de contratos internacionales, joint-ventures, pactos de socios y reclamaciones post-closing, con gestión de procedimientos paralelos cuando el contrato permite una pluralidad de fueros.
Medidas cautelares y provisionales
Embargos preventivos, órdenes de congelación de activos, y otras medidas provisionales, con atención a la cadena de ejecución que va desde el auto en una jurisdicción hasta la realización contra activos en otra.
Fraude y recuperación de activos
Investigación y recuperación en casos de fraude empresarial, acción pauliana y ocultación de activos, incluyendo el uso coordinado de los canales civil y penal cuando ambos están disponibles.
Contencioso tributario
Negociación con las administraciones fiscales, contencioso ante los Tribunales Económico-Administrativos y la jurisdicción contencioso-administrativa, y coordinación de las dimensiones fiscalo-técnica y procesal del expediente.
Reconocimiento y ejecución de sentencias extranjeras
Procedimientos de reconocimiento y ejecución de sentencias y laudos arbitrales extranjeros en las jurisdicciones de trabajo del despacho, incluyendo los limitados motivos de denegación que la parte resistente puede aún invocar.
Mediación y resolución negociada
Negociación estructurada de los litigios mediante mediación, conferencias de transacción, y negociación directa entre letrados, cuando el cálculo procesal y económico favorece la composición sobre la sentencia.
Estrategia y supervisión a cargo del despacho.
El despacho dirige la estrategia del litigio, la redacción de los escritos de fondo, y la coordinación entre jurisdicciones. La representación procesal corre a cargo de un letrado habilitado en el foro afectado — los socios del despacho no están colegiados como tales en las jurisdicciones europeas en las que el despacho asesora. La selección del letrado local responde a un juicio directo del despacho, basado en relaciones de larga data con contenciosistas civiles en las jurisdicciones afectadas. El cliente conserva el derecho de proponer un letrado alternativo; el despacho se reserva el derecho de declinar coordinarse con un letrado del que no tenga conocimiento práctico.