Una práctica definida
por lo que rechaza.
Un despacho internacional de asesoramiento, fundado en 1983 y que opera desde Nueva York en 1326 Madison Avenue.
Una práctica definida por lo que rechaza.
El despacho fue fundado en 1983 en Nueva York. Cuatro décadas más tarde, opera en 1326 Madison Avenue, con una red de corresponsales en ocho jurisdicciones repartidas en tres continentes.
La práctica se ha mantenido deliberadamente reducida. El crecimiento nunca ha sido el objetivo. Lo que se ha preservado, en cambio, es la disciplina de tomar los asuntos uno a uno, en áreas en las que los socios del despacho tienen experiencia real, con el rigor sin prisa que exige el trabajo cross-border complejo.
Cada asunto está dirigido directamente por un socio sénior.
El socio lee personalmente cada expediente antes de cualquier delegación a un colaborador. El cliente dialoga con la misma persona desde la primera conversación hasta el closing — y con los corresponsales elegidos por ese socio en las jurisdicciones donde ejercen.
El despacho se coordina con una red consolidada de notarios, fiduciarios y letrados habilitados localmente en cada jurisdicción donde se requiere representación. Estas relaciones se han construido a lo largo de décadas y no son sustituibles.
La lógica reputacional, no.
El despacho únicamente acepta encargos en sus áreas de competencia consolidada. Cuando un asunto excede ese perímetro, el despacho lo dice — y orienta al cliente hacia un letrado mejor situado para tratarlo. La lógica económica de hacer lo contrario existe. La lógica reputacional, no.
La selectividad opera también en la fase de verificación de conflictos de intereses. Toda nueva consulta queda sujeta a un control de conflictos antes de cualquier discusión sustantiva. El despacho se reserva el derecho de declinar responder en caso de conflicto identificado, sin explicación adicional.
Documentos en el idioma de trabajo del cliente.
El despacho trabaja de forma nativa en inglés, francés, italiano y español. Los documentos se redactan en el idioma de trabajo del cliente, nunca traducidos automáticamente. Los asuntos cross-border requieren ordinariamente una redacción paralela en dos o tres de estos idiomas, lo cual forma parte del funcionamiento operativo estándar más que de una prestación especializada.
Cuando un asunto exige correspondencia en un idioma fuera de este conjunto, el despacho se coordina con un letrado debidamente cualificado en la jurisdicción afectada.
Tres compromisos, sin excepción.
Tres compromisos estructuran el trabajo del despacho, y se aplican sin excepción:
— Cada expediente es leído íntegramente por el socio que lo dirige, antes de cualquier toma de posición sustantiva.
— El despacho rechaza lo que no puede atender correctamente, y lo dice directamente.
— El cliente recibe un dictamen escrito, en el idioma de su elección, con la precisión que permite tomar decisiones.
No son argumentos diferenciadores. Son las condiciones de la propia confianza del despacho en el trabajo que produce.